Por qué no encuentras el amor: lo que mira este test
Llevas un tiempo sin pareja. No eres difícil, no pides la luna, y sin embargo no pasa.
La pregunta «¿por qué no encuentro el amor?» le viene a mucha gente, y a menudo en el mismo momento: después de una historia que no funcionó, o cuando todos los amigos se van emparejando. Entonces uno se pone a buscar una explicación. ¿Demasiado exigente? ¿No lo bastante bueno? ¿Mala suerte? La mayoría de las veces, no es ninguna de las tres.
Este test hace quince preguntas sobre situaciones que conoces: una fiesta donde no conoces a nadie, alguien que te gusta pero no cumple tus criterios, un mensaje que se queda sin respuesta, una relación que se pone seria. Tus respuestas dibujan lo que pasa entre tú y el encuentro.
Al final tienes un resultado en cuatro niveles, del más sencillo (te faltan ocasiones) al más profundo (el sitio sigue ocupado). Cada nivel viene con una lectura y una pista. No dice quién eres, dice lo que falla hoy. ¡Y eso puede cambiar! Y si tu pregunta es más bien de dónde viene tu soltería en el día a día, entre las ocasiones que faltan, la vida social y el miedo a dar el primer paso, otro test se ocupa de eso.
Las seis razones que más se repiten
Lo que nos decimos, y lo que pasa
La misma soltería se cuenta de varias maneras. Esto es lo que uno se dice a menudo, y lo que suele esconder.
| Lo que nos decimos | Lo que suele esconder | Lo que ayuda |
|---|---|---|
| «No conozco a nadie» | Una semana sin caras nuevas | Una actividad regular, no una fiesta más |
| «Soy demasiado exigente» | Una lista que describe a un ex | Una cita fuera de tus criterios, para ver |
| «Nunca dura» | La distancia en cuanto se pone serio | Quedarse una semana más, y mirar qué pasa |
| «No gusto» | La duda sobre uno mismo, que se nota | Dejar que la otra persona decida si se decepciona o no |
| «Estoy bien solo» | Un refugio, a veces | Preguntarse de qué uno se protege |
Por dónde empezar, según tu resultado
El resultado te coloca en un nivel. Esto es lo primero que hacer en cada uno.
Te faltan ocasiones
Cambia de escenario una vez por semana: un curso, una asociación, un deporte de equipo, un sitio donde te cruces varias veces con la misma gente. La repetición es lo que crea los encuentros, no la fiesta excepcional.
Un reflejo te frena
Haz una vez lo contrario de lo que haces siempre. Escribe tú primero. Dile que sí a alguien que no te impresionó de entrada. La mayoría de las parejas sólidas no empezaron con un amor a primera vista.
Te proteges
Busca de dónde viene la protección antes de forzarla. Un test sobre tu forma de apegarte es un buen punto de partida, y si la palabra «futuro» te hace retroceder, el miedo al compromiso se entiende mejor de lo que parece.
El sitio está ocupado
No fuerces el encuentro. Ocúpate primero de lo que ocupa el sitio: un ex, una carencia, un miedo. Y háblalo, con un amigo o con un profesional. No es una muestra de debilidad, es simplemente más rápido entre dos.
Este test habla de ti, no de los demás. Si lo que te preguntas es más bien qué siente una persona concreta, saber si te quiere en secreto es otra pregunta, y otro test.
Cómo funciona este test
Quince situaciones, cuatro respuestas cada vez, de la más abierta a la más cerrada. No hay respuesta buena: responde como haces en realidad, no como te gustaría hacer. Lleva dos minutos.
Cada respuesta cuenta puntos, y algunas preguntas pesan más: las de tu ex, las de lo que pasa cuando se pone serio y las de lo que crees que vales. Son las que más dicen. Tu puntuación te coloca en uno de los cuatro niveles, con una lectura y una pista para cada uno.
