Calculadora del amor: vuestro porcentaje con dos nombres
Escribe dos nombres, la calculadora te da un porcentaje de compatibilidad y te enseña de dónde sale. Es un juego, y te explicamos el cálculo entero.
De dónde sale este porcentaje
¡Resultado copiado!

¿Y si hacéis el test de verdad?
Este porcentaje es un juego, cuenta letras. Si queréis medir lo que importa de verdad, tenemos un test de compatibilidad de veinte preguntas para hacer en pareja: valores, proyectos, dinero, día a día. Ahí el resultado sí significa algo.
Hacer el test de 20 preguntasVuestra dosis del día
Tres ideas para probar en pareja, nuevas cada mañana.
¿Qué es una calculadora del amor?
Una calculadora del amor es una herramienta pequeña donde escribes dos nombres y obtienes un porcentaje. Por ejemplo: escribes «Thomas» y «Elisa», y la herramienta responde 59 %. Ya está. Sin preguntas que rellenar, sin registro, un segundo y listo.
La idea viene de las primerísimas webs, de cuando la gente se mandaba enlaces por correo. Nunca ha cambiado: se comparan las letras de dos nombres y sale un número. Así que sirve sobre todo para divertirse, para empezar una conversación, o para escribir el nombre de tu crush a ver qué sale.
La nuestra hace lo mismo, con dos diferencias. Primero te enseña el detalle del cálculo en lugar de sacar un número de la nada. Y segundo no dice que sea científica: es un juego de letras, y lo decimos.
Cómo funciona nuestra calculadora del amor
El resultado final es una media de cinco medidas, cada una con su peso. Así funciona nuestro motor de cálculo de arriba:
Las letras compartidas
La parte de letras que aparecen en los dos nombres, comparada con todas las que usan entre ambos. María y Pedro comparten la r, la a y la e, así que sube rápido.
El método original
El cálculo de las primeras calculadoras del amor. Se cuentan, en cada nombre, las letras de la palabra «amor», y luego se pliegan las cifras de dos en dos hasta quedarse con dos. Esas dos cifras son el resultado.
El ritmo de las vocales
Cada nombre tiene su proporción de vocales. Lea tiene dos de tres, Franck una de seis. Cuando las dos proporciones se parecen, los nombres suenan bien juntos en voz alta.
La numerología
La tradición pitagórica da una cifra a cada letra, del 1 al 9. Se suma, se reduce, y cada nombre cae en una cifra entre 1 y 9. Una tabla dice después cómo se entienden esas dos cifras.
El equilibrio de longitudes
Dos nombres de longitud parecida se responden mejor cuando se dicen uno detrás de otro. Cuanto mayor es la diferencia, más baja la nota.
Las cinco notas se suman según su peso y dan el porcentaje que aparece. No hay nada al azar: los mismos nombres dan siempre exactamente el mismo resultado, y «Thomas + Elisa» da lo mismo que «Elisa + Thomas».
Cuánto pesa cada medida
El método original y la numerología son los que más pesan, porque son los que hacen la tradición de esta herramienta. Las letras compartidas van justo detrás. El ritmo de las vocales y el equilibrio de longitudes cuentan algo menos, sirven sobre todo para desempatar dos parejas que van igualadas.
¿El porcentaje significa algo?
La respuesta honesta es no, y hay que decirlo claro. Tu nombre no lo elegiste tú, y no dice nada de cómo quieres, cómo discutes o cómo haces planes. Dos personas con un 38 % pueden pasar treinta años juntas, dos personas con un 97 % pueden dejarlo en seis meses.
Lo que el número sí hace bien es abrir una conversación. Escribes los dos nombres, os reís del resultado, probáis con los apodos, y de una cosa se pasa a otra hasta hablar de temas más serios. Así es como suelen aparecer las buenas preguntas en una conversación, sin haberlas preparado.
Si queréis un número que se apoye en algo real, hay que responder preguntas sobre vuestra vida en pareja, no sobre vuestros nombres. Es lo que hace nuestro test de veinte preguntas, y es un ejercicio completamente distinto.
Las parejas famosas escondidas en la calculadora
Unas veinte parejas conocidas tienen su propio resultado, escrito a mano, con una frase solo para ellas. Escribe «Romeo» y «Julieta» para ver la primera. Hay amantes de tragedia, héroes de dibujos animados, dúos de cine y dos o tres bromas.
No cambian nada del funcionamiento normal de la herramienta: todos los demás nombres pasan por el cálculo de las cinco medidas. Es solo un guiño para quien busque.
Vuestro resultado es bajo, ¿y qué?
Primero, probad con vuestros apodos. La calculadora mira las letras, así que «Tom» y «Lisa» no dan lo mismo que «Thomas» y «Elisa». Muchas parejas encuentran su mejor resultado con los nombres cariñosos que usan de verdad.
Después, acordaos de dónde sale el número. Un resultado bajo significa que vuestros nombres no tienen muchas letras en común y que sus ritmos se separan. No dice nada más. Si la pregunta de fondo os ronda, veinte preguntas sobre vuestros valores y vuestros proyectos os enseñarán infinitamente más que un cálculo sobre letras.
Y si queréis seguir en el terreno del juego, tenemos otras dos herramientas del mismo espíritu: la compatibilidad por nombres y signos del zodiaco, y el cruce de las dos fechas de nacimiento.
Usar la calculadora del amor en 3 pasos
Escribid los dos nombres
El tuyo y el del otro. Los apodos valen igual de bien.
Lanzad el cálculo
El porcentaje aparece enseguida, con el detalle de las cinco medidas.
Compartid el resultado
Una imagen lista para publicar, o el enlace para mandar a la persona en cuestión.